Tu cliente te escribe "¿tenés lugar para un color el jueves?" y Botias le contesta al toque, sepa o no tu horario. Conoce tu catálogo de servicios con la duración real de cada uno, ofrece los horarios que de verdad están libres, agenda el turno a nombre del cliente y le manda el recordatorio antes de que llegue el día. Vos abrís el panel y ves la agenda del día, profesional por profesional.
Estás con el color puesto, suena el teléfono y el mensaje queda sin leer hasta la noche. La clienta ya sacó turno en el salón de la otra cuadra: el que contesta primero se queda con el turno.
Un corte y un color anotados a la misma hora, la clienta que llega y tiene que esperar, el profesional que se superpone consigo mismo. Cada turno pisado son dos clientes incómodos y una hora que no rinde.
Un ausente en un color de 90 minutos es media mañana perdida — y esa hora ya no se vende. Sin un recordatorio antes del turno, el que se olvidó simplemente no viene y vos te enterás cuando no llega.
Cargás tu catálogo —corte 30 minutos, color 90, mechas 150— con precio o "a consultar", y el agente ofrece horarios que entran de verdad en la agenda. Podés sumarle minutos de preparación antes y después de cada servicio para limpiar el puesto o esperar el secado.
El no-solapamiento lo hace la propia base de datos, no una validación que se puede escapar: si dos personas piden el mismo horario en el mismo segundo, uno entra y el otro recibe otra opción. Nunca hay dos turnos en el mismo lugar a la misma hora.
Si trabajás con tres sillas o dos camillas, lo configurás una vez y el agente puede dar los tres turnos a la misma hora sin asignar profesional. Si en cambio el turno va con una persona concreta, esa persona sigue teniendo un solo turno a la vez.
Definís quién hace qué y qué días trabaja cada uno: la colorista solo aparece para color y mechas, el barbero solo para corte y barba. Cargás francos, vacaciones y feriados, y esos días dejan de ofrecerse solos.
Martes a viernes de 9 a 13 y de 15 a 19, sábado corrido, lunes cerrado: el horario del local se carga tal cual es. También decidís con cuánta anticipación mínima se puede pedir un turno y hasta cuántos días para adelante se abre la agenda.
Cada turno dispara dos recordatorios automáticos por WhatsApp con plantillas aprobadas por Meta. Si el cliente no puede venir, avisa por el mismo chat y ese horario vuelve a quedar libre para ofrecérselo a otro.
Cuando el cliente ya dijo qué servicio quiere, qué día, a qué hora, su nombre y su teléfono, el turno queda creado en la agenda con ese horario bloqueado. Nadie tiene que pasar la conversación a mano al cuaderno.
Responde únicamente con lo que cargaste: precio y duración de cada servicio, horario de atención y política de cancelación. Si algo no está cargado, lo dice y ofrece que una persona del equipo lo confirme, en vez de inventarlo.
El turno aparece en el calendario del profesional apenas se confirma. Y funciona en los dos sentidos: lo que ya tenías bloqueado ahí —una reunión, un turno propio— deja de ofrecerse como horario libre.
En el panel ves la agenda como lista, como día con una columna por profesional o como semana completa. En la ficha de cada cliente queda su historial de turnos, y podés exportar todo a CSV cuando lo necesites.
Los mensajes que entran por DM de Instagram y los de WhatsApp caen en el mismo lugar, con el mismo agente y la misma agenda. Tu equipo interviene cuando quiere, desde una sola pantalla.
Un reclamo, un presupuesto raro, una consulta que se sale del catálogo: el agente pasa la conversación a tu equipo con todo el contexto en vez de improvisar una respuesta.
Corte, color, mechas, brushing, alisado y peinados para eventos conviven en la misma agenda aunque duren 30 o 150 minutos. El servicio caro y largo deja de chocar con el corte de 20 minutos.
Turnos cortos, uno atrás del otro, con corte y barba como servicios separados o combinados. Cada barbero tiene su columna, su horario y sus clientes de siempre.
Limpieza facial, tratamientos con aparatología, depilación o láser: sesiones con duración fija, cabinas en paralelo y clientes que vuelven cada tantas semanas.
Semipermanente, kapping, esculpidas y retiros, cada uno con su tiempo real. Si tenés varias mesas trabajando a la vez, la agenda las toma como puestos en paralelo.
Masajes y tratamientos por camilla, con el tiempo de preparación entre sesión y sesión ya contemplado. El cliente elige el servicio y ve solo los horarios que están realmente libres.
Baño, corte y deslanado duran distinto según el tamaño y el pelo del perro: cargás cada variante como su propio servicio y el turno reserva el tiempo que de verdad lleva.
Consulta, vacunación y controles con turnos por profesional. El dueño saca el turno por WhatsApp un domingo a la noche y recibe el recordatorio el día anterior.
Sesiones largas de varias horas y consultas previas cortas, cada una como un servicio distinto. El agente no ofrece una sesión de cuatro horas donde solo entra una de una.
Botias es un agente de IA para WhatsApp (y también para Instagram) configurado para tu rubro: atiende, agenda y cobra por vos.
Para cualquier negocio que dé turnos por servicio y duración: peluquerías y salones de belleza, barberías, centros de estética y cosmetología, manicura y uñas, depilación y láser, spa y masajes, peluquerías caninas y grooming, veterinarias, y estudios de tatuaje, piercing o cejas. La condición es que tu agenda se organice por servicio (con su duración) y, si corresponde, por profesional.
Lo agenda. Cuando la conversación ya tiene el servicio, el día, la hora, el nombre y el teléfono, el turno queda creado en tu agenda con ese horario bloqueado y el cliente recibe la confirmación. Vos lo ves en el panel ya cargado, no como un pendiente para pasar a mano.
Entra uno solo. La regla de no-solapamiento está en la base de datos, así que aunque los dos mensajes lleguen en el mismo segundo el segundo turno es rechazado y el agente le ofrece a ese cliente otros horarios libres. No depende de que alguien mire el cuaderno a tiempo.
Sí. Cada profesional tiene sus días y horarios, los servicios que sabe hacer y su color en la agenda. Podés cargarle francos, vacaciones y feriados: esos días dejan de ofrecerse automáticamente. Si el cliente pide a alguien en particular, el agente ofrece solo los horarios de esa persona.
Se configura con un número: cuántos turnos podés atender en paralelo cuando no se asigna un profesional concreto. Si ponés tres, el agente puede dar tres turnos a las 10 de la mañana. Los turnos que sí van con una persona asignada siguen siendo uno por vez para esa persona.
Cada turno programa dos avisos automáticos por WhatsApp: uno 24 horas antes y otro 2 horas antes, con plantillas aprobadas por Meta. Si el cliente cancela por el chat, los recordatorios se dan de baja y el horario vuelve a estar disponible en la agenda.
Sí, y en los dos sentidos. El turno se publica en el calendario del profesional apenas se confirma, y los eventos que ya existen en ese calendario se descuentan de la disponibilidad: si tenés algo agendado ahí, el agente no ofrece ese horario como libre.
Todavía no en este rubro: el turno se toma y se confirma sin pago previo. Si cobrás seña, tu equipo la coordina por el mismo chat. En cambio, el agente sí informa el precio y la duración de cada servicio tal como los cargaste, y responde "a consultar" cuando el precio depende del largo o del trabajo.
Para salud humana tenemos una versión aparte, con obras sociales, ficha del paciente y el cuidado extra que el rubro necesita: es la página de clínicas y consultorios. Esta versión está pensada para servicios de belleza, estética, bienestar y cuidado animal.
Lo pide por el mismo WhatsApp. Definís tu ventana de cancelación —por ejemplo, hasta 24 horas antes— y el agente sabe con exactitud cuántas horas faltan para ese turno, así que responde según tu política en vez de sacar la cuenta al voleo. Reprogramar y cancelar también se hace desde el panel en dos clics.
Tenés dos caminos. Autoconfiguración (gratis): creás la cuenta, cargás tus servicios con duración y precio, tus profesionales y tu horario, y conectás WhatsApp con el registro oficial de Meta — se hace en menos de un día. Setup asistido: arrancamos con una reunión corta, relevamos cómo trabajás y te lo dejamos funcionando; se cotiza según la complejidad. En los dos casos tenés 7 días gratis para probar, sin tarjeta.
Sin tarjeta. Sin compromiso. Configuralo en menos de 15 minutos. Atiende WhatsApp, Instagram y Messenger en una sola bandeja.